viernes, 5 de junio de 2009

La composta

Que es?

El compost, composta o compuesto (a veces también se le llama abono orgánico) es el producto que se obtiene del compostaje, y constituye un "grado medio" de descomposición de la materia orgánica, que ya es en sí un buen abono. Se denomina humus al "grado superior" de descomposición de la materia orgánica. El humus supera al compost en cuanto abono, siendo ambos orgánicos.
La materia orgánica se descompone por vía aeróbica o por vía anaeróbica. Llamamos "compostaje", al ciclo aeróbico (con alta presencia de oxígeno) de descomposición de la materia orgánica. Llamamos "metanización" al ciclo anaeróbico (con nula o muy poca presencia de oxígeno) de descomposición de la materia orgánica.
El compost, es obtenido de manera natural por descomposición aeróbica (con oxígeno) de residuos orgánicos como restos vegetales, animales, excrementos y purinas, por medio de la reproducción masiva de bacterias aerobias termófilas que están presentes en forma natural en cualquier lugar (posteriormente, la fermentación la continúan otras especies de bacterias, hongos y actinomicetos). Normalmente, se trata de evitar (en lo posible) la putrefacción de los residuos orgánicos (por exceso de agua, que impide la aireación-oxigenación y crea condiciones biológicas anaeróbicas malolientes), aunque ciertos procesos industriales de compostaje usan la putrefacción por bacterias anaerobias.

Cual es su utilidad?

El compost se usa en agricultura y jardinería como enmienda para el suelo (ver abono), aunque también se usa en paisajismo, control de la erosión, recubrimientos y recuperación de suelos. Lo estudió el químico alemán Justus von Liebig.
Además de su utilidad directa, el compost implica una solución estratégica y ambientalmente aceptable a la problemática planteada por las grandes concentraciones urbanas (y sus residuos sólidos orgánicos domésticos) y las explotaciones agrícolas, forestales y ganaderas, cuyos residuos orgánicos deben ser tratados. El compostaje es una tecnología alternativa a otras que no siempre son respetuosas de los recursos naturales y el medio ambiente y que además tienen un costo elevado.

Cualquier material biodegradable podría transformarse en composta una vez transcurrido el tiempo suficiente. No todos son apropiados para el proceso de compostaje tradicional a pequeña escala. El principal problema es que si no se alcanza una temperatura suficientemente alta los patógenos no mueren y pueden proliferar plagas. Por ello, el estiércol, las basuras y restos animales deben ser tratados en plantas específicas de alto rendimiento y sistemas termofílicos. Estas plantas utilizan sistemas complejos que permiten hacer del compostaje un medio eficiente, competitivo en coste y ambientalmente correcto para reciclar estiércoles, subproductos y grasas alimentarias, lodos de depuración etc. Este compostaje también se usa para degradar hidrocarburos del petróleo y otros compuestos tóxicos y conseguir su reciclaje. Este tipo de utilización es conocida como bioremediación.
El compostaje más rápido tiene lugar cuando hay una relación (en seco) carbono-nitrógeno de entre 25/1 y 30/1, es decir, que haya entre 25 y 30 veces más carbono que nitrógeno. Por ello muchas veces se mezclan distintos componentes de distintos ratios C/N. Los recortes de césped tienen un ratio 19/1 y las hojas secas de 55/1. Mezclando ambos a partes iguales se obtiene un materia prima óptima. También es necesaria la presencia de celulosa (fuente de carbono) que las bacterias transforman en azúcares y energía, así como las proteínas (fuente de nitrógeno) que permiten el desarrollo de las bacterias.
Los restos de comida grasienta, carnes, lácteos y huevos no deben usarse para compostar porque tienden a atraer insectos y otros animales indeseados. La cáscara de huevo, sin embargo, es una buena fuente de nutrientes inorgánicos (sobre todo carbonato cálcico) para el suelo a pesar de que si no está previamente cocida tarda más de un año en descomponerse

como se hace?

Realmente, sólo se necesita un compostador, o bien un rincón alejado de la vivienda y de los vecinos, donde almacenar los desechos; no tiene por qué ser excesivamente grande, con un metro cuadrado de terreno es suficiente. Un aireador también vendrá bien para remover de vez en cuando la mezcla; tampoco está de más disponer de una biotrituradora para trocear los residuos más grandes y duros. Finalmente una criba permitirá conseguir un compost más fino y separar los materiales más gruesos como las ramas o las piñas.
Paso a paso
1. Hazte con un compostador: aunque puedas fabricar compost en una pila, como siempre se ha hecho, si usas un compostador podrás disponer de él mucho antes. Generalmente de plástico reciclable, no son más que contenedores (de 300 a 2000 litros de capacidad) para almacenar los desechos que se quieren convertir en humus. En ellos el compost está resguardado de las inclemencias del tiempo, no se reseca ni se humedece en exceso, y no exige ninguna atención especial.
2. Coloca el compostador en un lugar llano y en semisombra: la ubicación es clave para el correcto funcionamiento del compostador. Debe estar en un sitio llano, protegido del viento, y siempre en contacto directo con la tierra para que los microorganismos alcancen los residuos depositados en el interior y para que drene el agua sobrante. No debe recibir demasiado sol para evitar tener que regarlo a menudo.
3. Introduce los restos de poda, césped...Para conseguir un compost equilibrado y de calidad tienes que utilizar tanto restos húmedos (césped recién cortado, hojas verdes, plantas del huerto o del jardín, residuos de la cocina), como secos (hojas secas, serrín de madera natural, ramas de árboles trituradas, piñas). Lo mejor es incorporar 3 partes de restos húmedos por cada una de secos. Y recuerda que el proceso será más rápido si todos estos restos están troceados en pequeños fragmentos.
4. Mezcla todos los materiales: para que el compost se haga lo antes posible hay que mezclar todos los materiales que se van depositando. Colócalos en capas, alternando los residuos verdes y los secos, y con ayuda de un palo ve revolviéndolos. Esto no quiere decir que tengas que removerlo a diario, pero cada vez que añadas cantidades importantes de un mismo material. Si no, bastará con que lo hagas una vez a la semana. Deberás humedecerlo con moderación si la zona en la que vives es seca. Existen productos aceleradores naturales, especialmente útiles en invierno cuando las temperaturas son bajas.
5. En 4 ó 6 meses podrás utilizarlos. Según el tipo de materiales utilizados, el compost tardará más o menos tiempo en madurar. Hay restos que se deshacen en unos días; en cambio otros tardan meses. Para saber si el compost está maduro coge un puñado con las manos y comprueba que desprende un agradable olor a fertilidad y su color es negro o marrón oscuro y apenas mancha. Si estuviese excesivamente húmedo añade restos secos y déjalo unos días más